Es uno de los pueblos más recónditos
del Valle y que mejor ha conservado su idiosincrasia. Apartado en el monte,
su camino a las bordas de tejados de tablilla,
nos habla de la ruda vida pirenaica de pastoreo y escasa agricultura.
Es el pueblo de todo el Pirineo que más hórreos
había conservado hasta hace pocos años. A comienzos de los
70 había 10; hoy quedan 4: Etxeberri, Xamar, Jauri
y Apat.
• Existen dos lavaderos;
uno de ellos, construido sobre una roca natural, forma un conjunto precioso.
El otro, más moderno, pero con el agua que llega al aska también
resulta interesante.
• También podemos contemplar un horno
antiguo. Con tejadillo adosado al primer piso de una casa,
similar a los que hasta hace pocos años era frecuente ver en estas
casas, y que se utilizaban para hacer el pan de casa.
• Iglesia. Esta dedicada a San Andrés Apóstol
y construida en piedra.
• Ermitas. La documentación
y toponimia, Santiagoaldea o Jaundone Jakue y Sanfranziskoaldea,
nos hablan de la existencia de dos ermitas, que perduraron
al menos hasta el siglo XIX.
• Fiestas: Se celebran en Pascua
de Pentecostés (finales de mayo). Fiestas txikitas.
Fiestas de San Andrés: 30 de noviembre.



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