La Real Fábrica de Municiones de Hierro de Orbaizeta
está considerada como una joya de la Arquitectura Industrial
de su época (s.XVIII).
Se construyó en dos fases entre 1784-1789 y 1789-1794 según
la ideología Ilustrada; es un verdadero
complejo industrial: fábrica, Iglesia, Palacio, distintos
edificios según la jerarquía (obreros, jefes, capellán).
Difundió el modelo para las fábricas modernas..
Con más de 50 obreros, operarios y técnicos cualificados,
el gasto de explotación y mantenimiento fue enorme, si bien
llegó a fabricar 3.600 bombas anuales.
Casi todas las guerras importantes del s. XIX afectaron en gran
medida a la Fábrica y a todos los pueblos del Valle: la guerra
de la Convención, las guerras carlistas,
etc.
Desde su cierre definitivo en 1873 el complejo fabril se ha ido
poco a poco deteriorando.
A pesar de todo, se pueden observar perfectamente algunas dependencias,
los hornos, canalización del río Legartza, Iglesia,
Palacio, etc.
En la actualidad existe un proyecto de restauración que pretende
devolver a la Fábrica un aspecto acorde con su importancia.