
El
punto de inicio se localiza en el casco urbano de
Garralda.
El primer tramo del recorrido discurre por una ancha pista entre
prados, donde pastan frecuentemente las
vacas pirenaicas,
raza autóctona del Valle de Aezkoa. Pronto termina la
pista y continuamos por una senda entre setos (avellanos, robles,
cerezos silvestres...) y pastizales. El estrecho sendero se
interna en un
robledal, con un trazado casi
llano. Predominan los robles pubescentes, acompañados
de boj, rosas silvestres, espinos... En las cercanías
de la cresta rocosa las
vistas sobre el valle
son
magníficas, con el casco urbano
de Aribe a nuestros pies. Cruzamos la cresta, entre grandes
bojes, y comenzamos a descender hacia la otra vertiente. El
camino bordea unos prados hasta desembocar en una ancha pista
que baja en dirección a Aria. Antes de llegar al pueblo,
dejamos la pista por un
hermoso sendero que
nos conduce hasta el pueblo. El regreso se efectúa por
el mismo camino, en sentido contrario.